Con la participación de la Seremi de Ciencias se llevó a cabo el cierre del proyecto “Ánodo Nanoestructurado” desarrollado por Investigadora del Departamento de Física

En una breve ceremonia encabezada por la Seremi de Ciencias y Tecnología de la Macro Zona Centro, María José Escobar, se realizó el pasado 5 de marzo el cierre con éxito del proyecto “Ánodo Nanoestructurado”, desarrollado por la investigadora del Departamento de Fisica, Carolina Parra, que buscaba una solución nanotecnológica que permitiese reducir considerablemente el consumo energético del proceso de electro-obtención de cobre, además de reducir su impacto ambiental.

Para contextualizar y entender la importancia del impacto de la investigación desarrollada, hay que saber que actualmente, un 32% del aporte de la minería al PIB de nuestro país corresponde a ingresos relacionados al cobre recuperado por electro-obtención (EO). “Este proceso electroquímico permite extraer, usando electrodos, el mineral de alta pureza a partir de una solución ácida rica en iones cúpricos. Los ánodos que actualmente se usan para este proceso son mayormente de aleaciones de plomo, los que presentan un alto consumo energético, se desgastan introduciendo plomo en el cobre cosechado y generan residuos tóxicos conocidos como borras ánodicas” explica Carolina Parra.

“En nuestro proyecto  FONDEF– continua la investigadora-  buscamos desarrollar una solución nanotecnología que permitiese reducir considerablemente el consumo energético del proceso de electro-obtención de cobre, además de reducir su impacto ambiental. Así después de dos años de trabajo obtuvimos un ánodo nanoestructurado de alta eficiencia, que validamos a escala de planta piloto laboratorio y que permitió reducir la energía requerida para la extracción del mineral en un 40%, sin generar contaminación en el mineral cosechado ni producir borras anódicas”.

La idea de realizar este proyecto nace del interés que tiene el Laboratorio de Nanobiomateriales en desarrollar soluciones a problemáticas industriales desde un enfoque nanotecnológico, haciendo los procesos más sustentables. “Para esto el co-desarrollo entre empresas y universidad es fundamental, ya sea porque nos permite unir nuestras capacidades científicas y técnica, o porque nos habilita para validar nuestras soluciones en ambientes reales. Así, las ideas asociadas a nuestros proyectos, en general, nacen de necesidades de la industria, en particular de la minera y de manufactura” agrega Carolina.

Respecto de los resultados obtenidos durante el desarrollo de esta investigación, la académico señala que “estamos muy satisfechos con nuestros resultados porque nos permitirán avanzar en el nivel de madurez de la tecnología, al postular a una segunda etapa de Fondef, para escalar nuestro producto a nivel semi-industrial. Esta nueva etapa contará con el apoyo de la mayor productora de ánodos para electro-obtención en Chile; Inppamet”.

Para llegar al exitoso resultado obtenido, la investigación tuvo que sobrellevar varios desafíos que a su vez tuvo que resultado también grandes logros. “Lo más complejo tal vez fue hace unos proyectos atrás, cuando recién comenzamos a acercarnos a las empresas para conocer qué desafíos enfrentaban. El lenguaje, las prioridades, los tiempos del sector industrial son completamente distintos a los de la academia, lo que te obliga a aprender un nuevo enfoque y ser más versátil. Lo más gratificante es cuando los resultados te confirman que es posible que la investigación en que trabajas tenga un impacto real en un sector tan importante para nuestro país, como lo es el minero. Por supuesto aún queda un importante desafío que es el escalamiento de la tecnología, pero por ahora los resultados son auspiciosos” añade.

EL FUTURO

Desde hace un tiempo el Gobierno de Chile promueve el desarrollo de una minería virtuosa, más sustentable. “A esto justamente apunta nuestra tecnología, al hacer los procesos mineros más eficiente y menos contaminantes.  La minería es fundamental para el desarrollo económico del país, de manera que un aporte a este sector impacta directamente a nuestra sociedad.

Por esta misma razón que es que Carolina Parra con su equipo continuará trabajando en esta área para escalar la tecnología de los ánodos, “seguiremos trabajando en nuevos desafíos centrados en otras industrias, como la salmonera y la del litio, donde nuestras innovaciones nanotecnológicas han mostrados hacerlas más eficientes y sustentables” agrega.

COVID-19

Al igual que la mayoría de las personas del país, los investigadores y académicos también se han visto enfrentados a adecuar sus formas de trabajar. “Por una parte tendremos que aprender nuevas formas de trabajar. El impacto de la crisis sanitaria debida al COVID19 en el avance de la investigación experimental es gigantesco. Podemos, por supuesto, avanzar con la escritura de artículos, tesis y nuevos proyectos, pero estos meses en cuarentena se traducen en no poder avanzar en nuestras actividades en laboratorio, retrasando los hitos comprometidos y nuestra productividad. Avanzamos en lo que podemos hacer en forma remota, pero debemos poner en pausa nuestro trabajo experimental, así como ha sucedido en muchos otros aspectos de nuestras vidas” puntualiza Carolina.

De igual forma, la investigadora ve esta situación como un desafío, que muchos han hecho suyo. “Tenemos que enfocar los esfuerzos a desarrollar tecnologías para combatir esta pandemia. Desde productos básicos como escudos hasta otros más avanzados como filtros y respiradores. Lamentablemente, por ahora sigue siendo delicado trabajar en forma segura.  Nuestro Laboratorio tiene el potencial para aportar en este ámbito y esperamos pronto poder retomar nuestro trabajo para contribuir a disminuir el impacto de esta crisis” finaliza.